
Esta tarde varios camiones de bomberos me han sorprendido al cruzar la calle....
Luces, sirenas, ruido y más ruido me han hecho pensar....
¿y si fuera mi casa la que estaba ardiendo?
¿y si los bienes materiales que dan forma a mi vida desaparecieran víctimas del fuego?
No me hago a la idea de perder mis cosas, libros, fotografías, cuadros, muebles, pequeños objetos comprados alrededor del mundo que forman parte de mi historia, de mi pasado que fue y que nunca volverá a ser.
Quizás debería escuchar a Borges y viajar más liviana de equipaje...pero no se hacerlo... no he llegado a ningún nirvana budista que me permita ese grado de desprendimiento material.
Tendría que nacer y morir mil veces para aprender a no guardarlo todo...estoy en mi vida nº 1 ( o quizás ya he evolucionado algo y estoy en la nº 3). No lo sé.
Me queda un largo camino por delante...
Soy como una gata con 997 vidas por vivir...




