
Y el hombre del tiempo se volvió loco y al sacar su bola de cristal intuyó que llovería....
Pero no llovió, no llovió ni para mojar la tierra de las plantas del jardín. Llovió para manchar los cristales y las mesas de las terrazas y las tazas de café sin recoger.
Y algunos cambiamos los planes, los anulamos, los partimos por la mitad y los tiramos plegados a una basura imaginaria llena de tiempo.
Como algunos dicen: c'est la vie.
5 comentarios:
A veces me pregunto si los actuales "hombres del tiempo" son los sucesores de los antiguos adivinos.
besos
cuántas basuras llenas de tiempo hemos tirado alguna vez...
Raindrop:
Jajaja los que han hecho las prediciones en estos días, sin duda son los adivinos de la corte.
J-
Marian:
Me temo que lo hacemos casi todos los días.
Encantada de verte por aquí.
Jeanne
llueve y cada gota es un poema y no sólo de la vie, aussi de la mort.
un abrazo.
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