martes, 17 de noviembre de 2009

Si escribes más, lees menos




Aún a riesgo de que muchos no estén de acuerdo, yo debo reconocer que hay actividades humanas que no puedo realizar a la vez, y no me refiero en el sentido literal "al mismo tiempo" sino en paralelo.

Estoy llegando a la conclusión de que si leo mucho necesito leer más, es como la marabunta avanzando por el campo y comiéndose todo lo que encuentra. Cuando un libro me llegaba dentro ( y hablo en pasado porque hace días que esto no me pasa) necesito comer y cenar sus palabras siempre con la precaución de disminuir la ingesta a medida que se acerca el final.

Una forma como otra cualquiera de retrasar la llegada a meta.

Pero si en lugar de leer las palabras de otros hablamos de crear tus propias palabras, con bolígrafos, pinceles o con las manos al viento,
entonces se invierten los papeles. Es como si la creación consumiera los deseos lectores, como si los dejara en un segundo plano. Existen pero están dormidos.

Si tengo que escribir dejo de leer, y cuando dejo de leer me llueven libros libres.

13 comentarios:

virgi dijo...

¿Sabes que lo has explicado súper bien? Me encuentro bastante cerca de lo que dices.
De Saramago no sabría decirte, sóo he leído un par de cosas y no me chifla. Lo prefiero como luchador de lo cotidiano.
Besitos

Frabisa dijo...

Pero para poder escribir (medianamente bien) es imprescindible ser un buen lector.
Es como el huevo y la gallina, no concibo una cosa sin la otra.

Claro que hay tantas actividades diarias que se nos ofrecen tentadoras que a veces hay que elegir porque no hay tiempo para todas. Conjuguemos el verbo, "alternar" y podremos con todo.

un beso, Jeanne

Luis dijo...

Cien por ciento de acuerdo con que para escribir hay que leer, pero nos es menos cierto que un pasa por épocas, unas de lector y otras de escritor.
Cuando escribo trato de no leer sencillamente porque la ingesta constante de nuevas ideas comienza a alterar la idea que estoy tratando de plasmar. Quizás eso sea lo entretenido la dinámica de la escritura lo que escribimos hoy puede ser completamente distinto si lo hubieramos hecho uan semana, un mes o un día después.
Un abrazo

Paco dijo...

No te voy a negar la razón, pero yo tengo otra máxima: Si trabajo más, escribo menos (y leo menos y duermo menos y como menos y, y, y ...)

Uf, quiero una excedencia.

Besos.

dintel dijo...

Suelo hacer las dos cosas a la vez. Creo que una nutre a otra.

Lu dijo...

C'est vrai Jeanne. C'est vrai.
Saludos argentinos.

jordicine dijo...

Me pasa lo mismo. Cuando más leo más cosas veo que me quedan pendientes. No pueden parar las editoriales tres años? Un beso, Jeanne.

Gabiprog dijo...

La mente también crea mientras lee, entreteje la historia desde las palabras, parece obvio cierto distanciamiento físico entre las dos actividades, que a la vez pueden ser complementarias.

Fernando dijo...

Lectura y escritura son dos egoístas absorbentes, celosas e incompatibles. Habría que tener alma de bígamo para sobrellevarlas al mismo tiempo.

raindrop dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo.
Será que el cerebro toma carrerilla con una actividad y le cuesta más dedicarse a otras al mismo nivel... no sé, pero es cierto que sucede así (al menos, a mí me sucede así)

besos

raindrop dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
raindrop dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
raindrop dijo...

(estemmmm... no sé qué ha pasado... me dio error y vi que el mensaje se había triplicado... ¡cosas de internet!)

Blog Widget by LinkWithin