sábado, 26 de febrero de 2011

Mi vida en un Cumulonimbo



Si tengo que elegir quiero ser una nube que viva muy lejos de suelo, y no es que tenga deseos de grandeza, no, pero si dejo abandonos a mis pies en la tierra, prefiero vivir a una altura que me mantenga a cubierto.

Pondré mi sillón con orejas en la parte más alta de mi Cumulonimbo. Allí no pasaré frío porque una corriente de aire cálido habitará su centro. Anclaré las patas de mi trono aéreo para evitar dar vueltas y más vueltas en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Estoy preparada.

Por favor suban la humedad, yo me empiezo a colocar en una ladera a barlovento...


6 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

Feliz vida en tu nuevo hogar como nube.
Un abrazo.

Roberto dijo...

me ves? te saludo, te tiro besos desde abajo...

siempre traes belleza...

Jeanne dijo...

Moderato:

Muchas gracias.

Cuando te agobies de estar con los pies en la tierra, te invito a dar una vuelta por mi Cumulonimbo.

Ya sabes :-)

Jeanne

Jeanne dijo...

Roberto:

Jajaja si si, te veo, pero como no empieces a correr te vas a mojar.

Estas nubes crecen muy rápido y aunque tenga cierta amistad con ellas, me temo que no te vas a salvar.

Veo que la primavera adelantada ha hecho mella en ti...

:-X

Jeanne

raindrop dijo...

Se está bien en las nubes. Es buen sitio para montar el trono.

En Walden, Henry David Thoreau escribió: "Si uno ha construido castillos en el aire, su tarea no se perderá; porque ahí están bien edificados. Que tan sólo ponga ahora los cimientos bajo esos castillos."
Y yo no puedo estar más de acuerdo :D

un besiño

Jeanne dijo...

Raindrop:

Me encanta ese pensamiento de Thoreau.

Es verdad, lo único que le falta a un castillo edificado sobre el aire son cimientos...y en estos casos eso se puede hacer luego.

:-)

Jeanne

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