Hoy es domingo, el día número siete de la semana.
Mientras miro por la ventana él está arreglando el fuego. Se acerca el buen tiempo pero no termina de llegar y yo espero impaciente.
Tengo ganas de enviar la chimenea a un convento de clausura, quiero cambiar el color de mis vestidos y enterrar la alfombra que forra nuestro suelo. El prefiere que todo siga igual, no le gustan los cambios.
Mi escenario de hoy es un conjunto de millones de puntos que unidos dejan de ser puntos para convertirse en formas reales. Mi casa, él y mi gato conforman el mundo real que me envuelve
en
un
domingo
como
éste.
7 comentarios:
Vas a tener un domingo puntillista :D
toc, toc...
(es el buen tiempo, que ya golpea en tu ventana)
besos
Por aquí sí que hace calorcete.
Raindrop:
Exactamente, un domingo de lo más puntillista.
Hoy ya es lunes y todo son comas.
:-)
Dintel:
Pues ya sabes, toca aprovechar el buen tiempo.
A cargarse de vitamina D.
J.
millones de puntos
millones de silencios
millones deescalofríosdulces
cuando vengo a tu casa...
un beso...
Roberto:
Escalofrios dulces?
Eso me recuerda a las bolas de algodón rosa que nunca he llegado a probar.
Donde hay una churreria?
:-)
J.
Parece un domingo tranquilo. Me lo ha dicho el gato.
Besos
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