miércoles, 6 de mayo de 2009

Busco piscina para colocar lámparas flotantes




De haber tenido una piscina "que no tengo", esperaría la llegada de una preciosa y cálida noche de verano, de esas en las que se oyen grillos, de esas en las que una suave brisa trae olores de otros tiempos, trae recuerdos de la infancia sobre la hierba contando estrellas fugaces y sin más preocupación que tener deseos suficientes ....


Cuando llegara el momento, esa noche, ese calor, esa brisa y esos grillos.....lanzaría sobre mi piscina con techo negro de cielo unas luces brillantes, lámparas resistentes al agua.....convertiría la superficie de mi estanque azul en un soporte liquido para llenar de magia cada instante.


Haría el muerto y flotaría entre ellas y quizás con el tiempo aprendería a emitir luz desde mi ombligo. Luego me sumergiría y desde el fondo las miraría como quien venera a un Buda desde el suelo.


Pero....ni es verano, ni tengo piscina, ni hace calor...mientras todo se vaya acercando practicaré con la generación de luz umbilical....

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8 comentarios:

dintel dijo...

Buscaré una piscina...

LA CALLE VACÍA dijo...

Ya emites luz, una luz de infinitos colores y olores. Toda tú eres mar, líquido iluminado en el que sumergirse y nadar sin la preocupación de coger aire. Eres faro de colores en el fondo de un océano en calma que huele a tierra y a ababoles de mayo.
Un beso mi querida J

jordicine dijo...

Volvemos a coincidir con la lectura. También estoy perdido en 'La solitud dels nombres primers. Este es el título, en catalán, del libro de Giordano. Un beso.

Blau dijo...

Yo también me pongo a la busqueda :o)

Besines

Irene Velasco Sánchez dijo...

A veces no hace falta esperar a que sea el momento, si no tratar de encontrarlo
No hace falta tener una piscina... ni que sea verano! Sólo hacen falta las ganas :)

Caminante dijo...

Le veo difícil solución a lo de la piscina, la verdad, yo en mi caso debería conformarme con una bañera (y no demasiado grande, por cierto)… en cuanto a lo de la luz umbilical, ándate con ojo, como alcances demasiada intensidad, se te hará imposible ocultarlo, eso te hará demasiado evidentemente diferente, y ya sabes lo que les acaba pasando a los que son “demasiado evidentemente diferentes” en tiempos de crisis como los actuales, se les acaba culpando de todos los males posibles, lo que no suele llevar a consecuencias agradables…

De todas formas y por si persistes en la idea, cuenta con mi apoyo, me encanta la diferencia.

Besos.

Caminante dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Charal dijo...

Pues el ombligo es inicio de vida, quien dice que no puede emanar luz, tu luz?

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