martes, 26 de enero de 2010

Te cuento una historia si me das un masaje



La tensión de un martes que tiene forma de lunes se ha fijado a mi cuello como un amante adolescente y pegajoso.

El dolor crece y crece y aunque el agente detonante está lejos, las horas han dejado una huella grabada en mis músculos y tendones. Es un tatuaje de stress mal controlado.

Me siento como un Quasimodo en Notre Dame con un dolor que parece una joroba. Y ya da igual si intento respirar correctamente, ya no sirve de nada. Son ocho horas agarradas en la piel que no se sueltan por las buenas, no, éstas se quedan a mi lado hasta que quizás un Morfeo con vocación de masajista me libere.

Necesito un masaje en sueños
necesito sentirme huérfana de este dolor
tengo que aprender
a ser un Buda moderno
para estar por encima de lo que me supera y me hace daño....

11 comentarios:

Frabisa dijo...

Pues claro que sí, Jeanne querida.

Ponte cómoda que preparo una taza de té y rápido comienzo con ese masaje mientras me cuentas una historia. Al final de la misma, ni recordarás haber sentido dolor.

un beso

Absurda Mariposa Soñadora dijo...

"La tensión de un martes que tiene forma de lunes se ha fijado a mi cuello como un amante adolescente y pegajoso." me encantó esa frase!

Espero que hoy, miércoles, ya te sientas mejor y te hayas deshecho de la joroba tatuada y arraigada que sentías ayer. Un besazo

De cenizas dijo...

Deja tu cuerpo relajado, sal de él, y desde fuera, masajea suavemente tu alma al tiempo que le arrancas las espinitas de algunos recuerdos, tensiones, problemas...


besos

Lu dijo...

Tendrías q probar el masaje con cuencos tibetanos. Luego del masaje tradicional hacen sonar los cuencos entorno a tu perímetro corporal. Las vibraciones q desprenden los mismos ayudan a armonizar la energía de los chacras.
X aquí el calor derrite todo. Mismo agobio son casi las 10:00 am. Me quedan 14 horas de suplicio hasta q termine el día. Aunq dicen q mañana seguirà el mismo calor.
Decile al invierno q lo extraño.
Saludos argentinos.

Gabiprog dijo...

Demasiados lunes hay en la semana...

dintel dijo...

Ay... la dichosa tensión.

jordim dijo...

un masaje, pero con final feliz..

Ico dijo...

en el mismo sitio, ese debajo o en el hombre, creo que es el mal del oficinista, muchas horas delante del teclado, a mi me pasa, y luego la tensión... nadar a veces calma..

Blau dijo...

Jeanne, ya me gustaría saber como dar un buen masaje.

Caminante dijo...

Y yo que te la contaría aunque no me lo dieras, que mira que me gusta hablar..., pero no, me parece que haces bien, es un buen precio y una magnífica recompensa, un buen masaje (aparte de otras cosas) es un placer difícilmente equiparable.

Definitivamente entraré en tu club, yo también cambio historias por masajes.

Besos.

Shinta dijo...

Ay Jeanne...justo ayer hice un taller con cuencos tibetanos. Tal como dice Lu, te ayudaría con gusto a relajar tu cuerpo con la vibración de esos cuencos cantores.

Espero que ya estés mucho mejor.

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