miércoles, 23 de julio de 2008

Maladie

Henry Jules Jean Geoffroy
Pintor francés ( (1853 - 1924)
At Notre-Dame du Perpetuel Bon Secours Hospital (1903)


Después de mi lección aprendida a la fuerza, tocaba una de menos letras ....

No me sentía cansada físicamente, quizás si a nivel mental, demasiadas emociones en pocos días, emociones nada positivas ni para mis órganos vitales ni para mis neuronas.

Aprendí una lección pero creo que sin darme cuenta me resentí profundamente en alguna parte no visible, era un dolor cuadrado, con esquinas bien marcadas, de esos que parecen que no te tocan, que sólo los sufren los otros, pero....

El lunes algo dentro de mi dijo "basta", ahora no vas a moverte, no vas a seguir adelante, vas a quedarte en tu cama azul, en tu habitación con dos ventanas, vas a sufrir levemente, sólo lo justo para dejarlo todo aparcado por dos días.

Adiós pinceles, adiós cocinas, adiós libros y músicas, adiós viento sobre la cara...

Hoy ya recuperada vuelvo a volar con mis nuevas alas,
mis alas verdes renacidas ....verdes como mis zapatillas.

5 comentarios:

dintel dijo...

Está bien esa sinestesia de sentimientos. Supongo que una pintora, realmente, ve la vida de colores.

Sensai dijo...

Me extrañaba no verte. Espero que ya estés recuperada y no te hayas sentido muy solita.

Soy tan mala paciente, que me da mucha pena cuando alguien está enfermo o se siente débil físicamente.

Un beso vitamínico y fuerzas para transmitirte mucha energía.

P.S.: Te imagino con las zapatillas verdes con plumas y me hace sonreir :)

momo dijo...

Ohhhhhhhhh
Se me está quedando cara de idiota, pero esta mañana crucé el puente de Fabrisa y te ha visto, y me ha gustado ...y vuelvo a estar en Paris y..sé que me va a gustar leerte.
Un abrazo

irene dijo...

Para mí el cansancio mental, psicológico, es infinitamente más insoportable que el físico, aprendí a descansar de este último, pero el otro, aún no lo controlo, ¿tendré que volver a nacer?
Lo que me gusta, quiero que no termine, estoy alargando la lectura de Plataforma, tengo que frenarme para no sorberlo, cuántas contradicciones, y eso que tengo algunos esperando.
Un abrazo.

Frabisa dijo...

Querida, Jeanne

Hasta los más sublimes tienen momentos de recesión porque no se puede serlo a tiempo completo jamás.

Cuando nos vemos obligados a un parón, se produce un renacer rico en sensaciones.

Me alegra saberte recuperada y con ganas de vivir.

Mucho ánimo y un besazo

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