martes, 24 de junio de 2008

Un día de piscina


Me encantaría pasar todo un día en un lugar como éste..


Desde que era pequeña las piscinas han ejercido sobre mí una gran atracción. Me gusta su color, ese azul vivo y limpio y transparente.


Pocas cosas me aportaban tanta paz como ese momento en el que la piscina se quedaba vacía, el agua se llenaba de una calma lisa y tan solo yo podía provocar, si así lo quería, unas ondas de juguete.


Bucear ummm otro momento especial. Bajo el agua, sentir el aislamiento y la presión en el pecho. Sin ruidos. Sin movimientos bruscos. Todo tranquilo a un metro de profundidad.


Un vientre materno de alquiler, pero con cloro y en azul.

6 comentarios:

Mara dijo...

A mi tb me encantan... lo que pasa es q como llevo lentillas para bucear tengo q usar gafas y no es lo mismo jjj pero bueno. besitos!

Eduardo Arias Rábanos dijo...

Me has hecho recordar dos secuencias de dos películas muy distintas. "La mujer pantera", una. "Tres colores: Azul", la otra. Tienen dos escenas en piscinas que son una, tremenda, y otra, hermosísima, llena de silencio y reflexión.
Besines

Frabisa dijo...

Las piscinas tienen una atracción especial para todo el mundo. No las frecuento habitualmente porque me gusta mucho más el mar, pero las de los balnearios me molan mucho.

un beso

SIB dijo...

Sólo siento esa fascinación de la que hablas cuando la gente desaparece y da lugar a un oasis desierto...
pero como Frabisa me atrae hasta límites insospechados el mar, su olor,su sonido o simplemente su visión gigantesca...
Un beso

Ning1 dijo...

¿y el olor? Ese olor a cloro y yerba que te llegaba de pequeño cuando te bajabas del coche y sabías que al otro lado de la valla, había un enorme espacio de chapuzones y diversión...

Jon Doe dijo...

No soy especialmente piscinero, pero me encanta el agua. Todavía no he ido a ninguna este año con el calor que hace.

Un besote.

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